Llegamos como de costumbre al El Charro, el favorito de San Francisco. Se peleaban por no atendernos, inclusive atendieron a otras mesas antes de nosotros. Viene a la mesa y pregunta si nos trae el menú... Me provocaba contestarle que mejor no, que vine al restaurante solo a sentarme y disfrutar la espera... Luego el tipo nos toma finalmente el pedido y también a la mesa de al lado que esta mujer demora como 10 mins en decidirse ya q todo le hace daño, la sopa le da tosedera y la limonada le baja la presión, mejor que se quedara en la casa no?... finalmente el pedido nuestro entra en la cocina 15 mins después de haberlo hecho... La comida finalmente llego y la verdad que normal, ya esta experiencia me pone a pensar si regreso o no al restaurante.



