Siempre es súper rico venir a Wings. Las mejores boneless de la ciudad son las de aquí, no solo por el tamaño, el sabor y la calidad de cada pieza, sino también por la variedad de salsas que puedes escoger para bañarlas. La promoción con camarones sobre sus papas, en hamburguesas, hot dogs, etcétera, está a otro nivel y ni hablar de sus bebidas tropicales. El servicio es muy bueno y eficiente. Tienen dos ambientes abiertos, dentro y fuera del local. La única crítica es que -al menos durante mi última visita- todas las pantallas proyectaban un solo juego de fútbol y entiendo que la idea es que haya variedad para todos los gustos deportivos.




