Para comenzar el ambiente me pareció bien, el salón adentro me pareció que estaba muy oscuro, además de que habia un poco de bulla por las demas personas. En cambio afuera el ambiente estaba más tranquilo y acogedor, lo unico malo era que habian personas fumando. En cuanto a la comida me encanto el risotto de mariscos, buena cantidad y excelente precio. Para acompañar una sangria que estaba muy rica. Y la atencion del personal muy buena


