Me encantó el lugar. La comida deliciosa. Las pizzas muy buenas. Probamos lasaña, pizza, lomito, croissants, todo delicioso. Los postres DELICIOSOS . La chica que nos atendió se llama Ana, un amor. La dueña estaba en el local. Una señora super amable, atenta y amorosa. Me recomendó los postres. Pedimos 3 y los 3 estaban fabulosos. El cheesecake de Limón estaba de muerte lenta. Full recomendado.

