Exelente cafetería francesa ideal para cualquier hora del día por su variedad de platos, muy sabrosas las crepes, sobre todo la Poulet au Blue (la de queso azul, deliciosa) y la Napolitaine estuvo regular, el croissant de nutella es delicioso. El servicio muy malo al principio cuando nos sentamos afuera, un mesonero un poco grosero haciendose el sordo cuando lo llamaba, afortunadamente se desocupó una mesa adentro y nos atendió de las mis maravillas una simpática española, en mi próxima visita sin duda buscaré donde ella atienda.


