Es un restaurante tradicional chino con platillos variados, en la ocasión que lo visite solicite el menú familiar (30 para dos personas) este incluyo de entrada crema de maíz la cual fue muy liviana y con poco sabor. Los platos fuertes fueron: Corvina al vapor: la presentación del plato fue muy mala el pescado se veía sobre cocido, sin embargo al probarla entregaba un sabor excelente muy bien balanceado Costillas en salsa de naranja: una sola palabra horrible un apanado frio y con una textura arenosa súper seca, lo que me hizo pensar que fueron recalentados en microondas. Pollo con pepitas de marañón: este plato clásico sabia al igual que las costillas como si hubieran sido recalentadas lo cual le escondía los sabores del pollo . Arroz frito con puerco: este plato estuvo bien, abundante porción de carne de cerdo y vegetales lo que le conferia un muy buen sabor. La atención del mesero fue rápida y apropiada. Extrañamente el pedido solo demoro en salir 5 minutos. Por lo que me inclinó que los platillos no fueron hechos al momento sino recalentados, esto me dejo una muy mala impresión del chef responsable de la noche .
