Me encantó la apariencia de este sitio, las plantas bien cuidadas, todo se veía hermoso y armonioso. Un menú amplio sin exagerar y con buenos precios que se ajustan a tu presupuesto. El personal atento, amable y saben recomendar. Nos ofrecieron pan de la casa con mantequilla artesanal y estaba sabrosa, Pedimos la pizza Buffalo chicken y una Ditroit de queso feta y miel. La mezcla de los sabores era muy brutal, sencillo pero delicioso, saben elevar los ingredientes. Volvería por más!

