Fui invitada por mi hijo quien es fanático del ramen. El lugar bastante acogedor y acorde con el tema, te reciben con un saludo japonés. Pedimos varios ramen, en particular pedí uno con filetes de carne pero no me gustó mucho la combinación de sabores, a los demás comensales les encantó. Un dato importante es que puedes pedirlo bajo en sal. El servicio solo “bien”.




