Este restaurante me sorprendió. Al entrar dudas un poco del sitio, ya que el ambiente no es propio de restaurante de mucho lujo. Sin embargo la comida y la atención fue excepcional. Nos atendió una joven muy atenta Cindy. Hizo de nuestro almuerzo un momento agradable y con ganas de volver. Comimos varias tapas entre ellas pulpo, boquerones, papas alioli, chorizo, tortilla, croquetas. Muy buenas todas. Plato fuerte unas gambas al grill y una corvina al ajillo. Delicioso. Postre torta del almendras y flan. Muy buenos. Recomendado 100%. Si quieres pedir paella hay que llamar antes porque se tarda 45 min.
