Desde que llegamos, como siempre, una atención impecable. Reservé para cenar con mamá por una ocasión especial y valió totalmente la pena. Ordenamos unas croquetas de salmón de entrada, un calzone de filete de res y una entraña con vegetales salteados. De momento, estaba todo un poco oscuro y con falta de iluminación (par de focos quemados) pero siempre es un gusto volver.



