Hoy queríamos una buena carne y algo de entrada. Las empanadas argentinas son un abre boca obligatorio y en particular me gustan porque no tienen aceitunas y yo no soy fan de las mismas. El New York estaba en su punto y con un sabor de parrilla a otro nivel. Lo acompañamos con unos papines en salsa de trufa que nunca había probado allí y estabas Perfectas como acompañamiento. Desde luego que el servicio siempre A+ y el ambiente acogedor. Salvo sea algo muy formal, recomiendo se tar en el bar.


