Domingo 0900 Atendimos al la cafeteria a dos meses de su apertura, el lugar estaba lleno pero nos atendieron muy amablemente, ofreciendonos una mesa en caso de que la reserva se demore 15 minutos. Para empezar el menu es sencillo y bien estructurado, los platillos son modernos y con porciones buenas para un desayuno o brunch, los ingredientes frescos y en el caso de los huevos revueltos una cocción perfecta. La dona de pistacho fue la estrella. Cuentan con un ambiente limpio, minimalista, moderno y suficiente para su cantidad de mesas ademas de que su iluminación natural le da el toque.



