Un lugar increible. El ambiente es increible, te sumerge en la epoca y la música en vivo le dio un toque especial. La atención fue increible. Aleika siempre estuvo pendiente de todo y nos dio recomendaciones super acertadas. La comida tan increible como la atención y el ambiente. Las alitas chianti son divinas. La Frank burger es diferente de manera positiva. Por ultimo, el cheescake de ricotta es como comerse una nube. DELICIOSO. Se los recomiendo siempre.



