Posiblemente uno de los mejores restaurantes de Panamá. Pequeño, pero acogedor. Atención de primera. Platos elaborados con mucho detalle, con un sabor exquisito y atención de primera. A pesar de no ser barato, al menos las porciones eran responsables. Fui con mi esposa. De entrada pedimos unas almejas con pulpo y estaban exquisitas. La salsa estaba tan deliciosa, que pedimos una orden de pan para aprovecharla al máximo. De plato fuerte pedimos un Surf (Langosta) & Turf (New York), suficiente para dos personas. Igual de exquisito. Y ni hablar del Tiramisu. Altamente recomendado
