El restaurante esta bien ubicado y tiene buenos estacionamiento cosa que se agradece. La comida nos trajo sentimientos encontrados, pedimos un cebiche de pork belly, el cual no estaba crocante como esperábamos, pero el sabor de todo en conjunto estaba bueno, el tuna tartar estaba bueno dentro de lo esperado, las empanadas de ropa de vieja de las entradas fue lo mejor que probamos. De plato fuerte pedimos una entraña la cual estaba dura y chiclosa, de acompañamiento pedimos un risotto de quesos, el cual si estaba muy bueno y balanceado. Resumen: 7/10

