Lugar de comida hindú, es pequeño y muy ambientado con la cultura , tanto musica, decoración etc. Muy buen trato por parte de los 2 meseros. Entre ambos se distribuyen el servicio de todas las mesas y lo hacen bien. Tienen un menú muy amplio y ten dan opciones de probar varios platos por un precio accesible. No soy amante de la comida condimentada, pero quede muy satisfecha. Te preguntan el grado de picante que quieres tus platos del 1 al 5 (buena consideración para los que no estamos acostumbrados al picor). Pedí un filete condimentado, acompañado con un rico arroz y su ensalada. La relación precio-porción esta buena. Recomiendo su postre gulab jamun
