Un concepto diferente de restaurante para ir con amigos o en familia y pasar un rato. Muy buen ambiente, una terraza bastante agradable y con música en vivo. El servicio estuvo bueno y aunque algo lento, su personal bastante atento. Pedimos una tabla de quesos para degustar con el vino tinto de la casa, las papas raciette, el brie asado y también el feta con focaccia; realmente todo estuvo delicioso y muy bien presentado. Nos pedimos también la pizza napolitana deep dish, sin embargo no fue nuestra favorita, la masa estaba demasiado fina y por la cantidad de queso, te saturas rápidamente. Además de que encontramos bastante elevado su precio (US$50-65.00)para una pizza de 8 pedazos. Sin embargo el lugar a todos nos gustó bastante y seguro que volveremos por allá!



