Nos encanta ir por el desayuno, han variado la receta de algunas cosas posiblemente ajustandose a los gustos o quizás ofrecer algo diferente. Algunos nos quedan gustando y otras no tanto y se perciben como disminución de la calidad. El servicio creo que todavía no se ha recuperado, vemos más personal en las últimas visita pero seguimos teniendo demoras e inconveniente para que nos atiendan de manera oportuna. Adicional, un postre que solo sirven los fines de semana, el " lo mai chi" le cambiaron el relleno y no nos gusta tanto. Así que de cierto modo nos vamos un poco decepcionados al no poder darnos ese gusto dulce de vez en cuando.
