Llegamos y llego, pero el dueño se nos acerco y hizo todo lo posible para conseguirnos una mesa... simpático.. en general el servicio estaba amable, un poco lento quizás, pero se entiende ya que estaba lleno... la pizza buena, se sentía fresca, lo que si creo que la próxima vez pido para llevar ya que el ambiente no es nada agradable, hay que gritar, es muy ruidoso, nada que te invite a quedarte por mucho tiempo.... a domicilio será!
