La comida esta rica, el ambiente es normal. El servicio es muy atento pero abrumador, que no puedes conversar tranquilo porque te preguntan muchas veces si estas bien y te empiezan a querer sacar el plato sin haber terminado y cuando se dan cuenta que no te piden disculpas. Me imagino que los mandan porque siempre es así, pero es un agobio.
