El ambiente del restaurante es muy "sheek", la música está a un buen nivel permitiendo un ambiente para conversar. Lo único que arreglaría es el control del ambiente (temperatura). El lugar estaba super frío y varios personas alrededor sentían lo mismo pero aparentemente no pueden controlar la temperatura; honestamente estaba menos de diez y ocho grados celsius. El servicio del personal era de primera categoría y todo con una sonrisa; muy placentero. La presentación era increíble, el pan te llega en una caja hermosa y bien curiosa y el sabor del mismo y su mantequilla eran excelentes. Nosotros pedimos sushi, la presentación y calidad era excelente. Las porciones eran justas para quedar satisfecho. Probamos un postre de maracuya que estaba muy rico. Definitivamente regresaríamos.
