El ambiente depende del día, puede ser tranquilo como también puede ser bastante ruidoso… Cuando hay musica en vivo recomiendo colocarse en una mesa algo distante de los intérpretes porque el volumen es molestamente alto y no lo bajan por más que lo solicites. Los meseros brindan una atención regular, no son muy atentos. La comida no es mala pero no es de mis favoritas, lo calificaría entre regular y bueno. Recomiendo el salmón, la limonada de cereza y como postre, la tartaleta de manzana. Las entradas son costosas para la relación cantidad/sabor pero los calamares fritos están ricos al igual que la focaccia. Las almejas al ajillo no las recomiendo, les faltaba bastante sabor. La bruschetta estaba bastante buena, la recomiendo




