Solo hice sentarme cuando el mesero de inmediato me entrega el menú y me dice que le de unos minutos que iba a preparar un café para otra mesa. Desde ese momento el señor se ganó su propina por tanta amabilidad. Me recomendó el Filete Angelo y debo decir que tenía muchísimo tiempo que no probaba un filete tan bueno. A veces la atención hace que uno disfrute más la comida. El pulpo a la parrilla no falla!! Todo estuvo excelente.



