Teníamos que ir a este restaurante calificado como uno de los 100 mejores de latinoamerica para probar sus comidas. Ambiente muy urbano y jovial. Adentro con aire acondicionado. Afuera estilo parque. La comida muy buena. A lo panameño con un aire sofisticado. Comer saus para este tiempo parece un lujo. Lo que me fascinó fueron sus patacones gigantes. El ceviche de chirimoya es una locura. Lo mejor de la noche. Tiempo de compartir en la comida. Buenos consejos de lo meseros para que no nos quedáramos con hambre. Los postres deliciosos. Bien ganado el puesto.




