la comida estuvo bien, probé la Gringa Full y la verdad si muy buena, el servicio es pésimo, los saloneros te ven y te quitan la cara, cuando ya no queda más te atienden pero te llevan el refresco, la comida y no te vuelven a ver más, si quiere algo más prácticamente hay que levantar, iría de nuevo por los tacos pero con mucha paciencia.

