¡Qué lástima con Casa Alejandro, con lo bien que iban!. Hoy hemos vivido una experiencia bien desagradable. Problemas con la medida de las bebidas, problemas con la cuenta (errores en favor de la casa que si no hubiéramos repasado la cuenta no habríamos descubierto), discusiones con el descuento de jubilado hasta el punto de tener que avisar que de no hacerlo correctamente presentaríamos una demanda a ACODECO... y todo ello con una actitud por parte de empleados de la casa cuanto menos mejorable. Obviamente nos hemos opuesto a que se cargara el servico en la factura.... lo que nos ha generado más malas caras. Parece que no se ha entendido que la propina es un reconocimiento a una excelencia en el servicio que, si ésta no se da, no corresponde reconocer. En fin, esperemos que mejoren esas cuestiones, pues hasta la fecha era un buen restaurante, y por ese camino van hacia un deterioro seguro.
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