Fuimos una noche de un sábado en donde tenían a una artista cantando, la verdad el ambiente en la terraza es de los mejores que se pueden tener en Panamá. Empezamos pidiendo la bruschetta de entrada, exquisito sabor y el pesto le dio un toque único. De platos fuertes pedimos la pasta Don Giovanni en rigatoni y la pizza Rucola. Todo estaba delicioso y los platos tenían una gran presentación. La atención fue buena, pero podía mejorar. El personal realmente era muy atento, pero debido a que el restaurante estaba lleno, parecía que habían pocos meseros para la demanda que tenían en la noche.



