Los platos que nos sirvieron en la cena eran aceptables, aunque tardaron más de lo que resultaría razonable y las porciones deberían incrementarse un tanto. Sorpresa con la cuenta: pedimos dos cervezas Balboa. Nos dijeron que no tenian y ante ello solicitamos qué otras cervezas nacionales tenían. Nos ofrecieron Cerveza San Felipe (sin mirar la carta, y por tanto sin conocer el precio). Pagamos la cuenta, y al llegar a casa vi que me habían cobrado, por cada cerveza, OCHO DÓLARES, y la cerveza figuraba en la factura como IMPORTADA. Si nos hubieran dicho que esa cerveza era importada (lo cual es cierto, pues investigando he visto que se fabrica en Winsconsin, EE.UU.), con seguridad habríamos pedido una cerveza nacional. No me parece bien dar esa mala información al cliente.
