Un tradicional de la cocina Italiana en Panamá, tienen más de 26 años al servicio de los comensales y su atención y comida solo ha ido mejorando año tras año. La atención es sumamente atenta y servicial desde el primer momento al entrar, los meseros conocen a la perfección cada plato del menú; las bebidas no alcohólicas todas bien balanceadas, su limonada es histórica (por su buen sabor) recomiendo pedirla. El ambiente es agradable, muestra arquitectura actual y congruente con un restaurante moderno, plenitud de estacionamientos y accesible a la vía. Siempre es un placer poder DEGUSTAr del menú de este restaurante.




