Mis amigos y yo buscábamos un lugar con buen ambiente, donde pudiéramos comer pizza y vino. Ciao Bella fue una excelente opción. Yo en lo particular conocía la sucursal de San Francisco, pero esta tiene más ambiente que era lo que buscábamos. Nos sentamos en la terraza (habíamos hecho reserva), la brisa de verano y la música en vivo dio un toque especial. Éramos 3 y cada uno pidió una pizza (son grandes, nos comimos solo la mitad de nuestras respectivas pizzas, por lo que quizás pueda rendir 1 para 2 personas). Ordenamos pizza mediterránea, de pepperoni y la rucola, y las acompañamos con vino tinto. El servicio fue excelente de principio a fin.



