Fui con una amiga, pedimos una prosciutto y champiñones deliciosa, la hija de mi amiga armo la de ella a su gusto y fenomenal, la joven Zamary nos sugirio y atendio para sentirnos en casa. La musica muy chevere, comimos en la terraza con nuestro perro, muy buen ambiente, excelente servicio y las pizzas MARAVILLOSAS!
