El ambiente es espectacular, ya sea que vayas al área de terraza, ambientado entre las plantas, o al interior del local, que es muy cálido. El día que fuimos la mesa tardó cerca de 30 minutos en desocuparse, así que de cortesía nos brindaron un dip a base de berenjena con pan al horno. Estaba delicioso y fresco. Sus pizzas son buenísimas, empezando con la hawaiana y la de hongos al ajillo. Me encantaría volver a visitarlo. Ah! El servicio también es muy amable y atento.
