El nuevo local quedó muy agradable, pero ha sido mi percepción que la comida, la calidad de la comida también, y la atención eran tantísimo mejor cuando tenían el local pequeño en Costa del Este. La limonada frozen estaba súper aguada, la pizza con pepperoni y hongos tenía los hongos contados, y el brownie sabía algo quemado. El tiramisu, le faltaba el licor de café. Me da tristeza, sin embargo, no creo que vuelva, porque encima de eso, está carísimo pagar 31 usd por una persona.



