Todo muy normal, nada que recordar como para volver excepto la vista del restaurante. Pedimos los bao buns de picanha por la recomendación del degusta, muy normales. ceviche de corvina estaba bueno. Pedí la Giba de Res en armonía, no me la termine y soy de los que poco deja cosas en el plato, muy pesada grasosa la carne. La cerveza kolsch de la casa estaba buena pero siempre llegaba caliente. muchos detalles importantes que no dan ganas de volver. servicio bueno y buen ambiente pero no vale el precio que cuesta cada plato aunque sea de Jorge Rausch
