Excelentes instalaciones internas, decoración . tendrían que ver que hacen con el humo del horno que llega a ser muy molesto para los que padecemos de alergia. La atención es buena, y muy amables, “cuando atienden”. No estaban pendientes de la mesa y el restaurante no estaba lleno. Las entradas estaban buenas ; mi plato fuerte el filete con hongos bueno, pero demasiado cocido para mi gusto ( y fui claro en pedir término medio) El postre me decepcionó , carpaccio de peras . posiblemente fue mi rinitis alérgica exacerbada por el humo, que no permitió degustar mejor. En general fue uña experiencia agradable . posiblemente volvería a invitar a mis clientes.
