Fuimos a la sucursal de Brisas Norte, diagonal al parque Rach. Es la 2da vez que voy. El ambiente tanto adentro como afuera es muy tranquilo y acogedor. No suelo frecuentar este tipo de lugares pero tengo que admitir que el croissant de pay de limón me dejó queriendo volver por mas. Las empanadas no son nada wao, en mi opinión. El personal que atiende es bastante amable.
