Muy rica la comida: tenían buena porción y sabor, recomendados los rollos "kung fu panda" y "canalero", las papitas dinamita estaban deliciosas, el cheescake japones y el ebi bomb también cumplieron con las expectativas. Con respecto al ambiente, hicieron unas remodelaciones y se nota la temática japonesa, bien ejecutada. En cuanto al servicio, los meseros Alfredo y Davis fueron muy atentos y amables. Lo único "negativo" a remarcar fue que se demoraron un poco con la comida, pero es entendible dado a que fuimos a cenar sábado de quincena. ¡Definitivamente recomendado el lugar!

