El ambiente fue muy bueno en uno de los balcones. La experiencia es distinta, poder degustar una comida al tiempo que aprecias el casco y la vida nocturna. La comida fue decente, corvina afrodisíaco y st Louis ribs como plato fuerte. De entrada unos tacos de pulpo muy buenos y goyzas de cortesía. El punto bajo fue la frescura del pescado, la carne no era suave y fue poco jugosa.
