Este lugar te transporta fuera de la Ciudad de Panamá a un mundo muy personal e íntimo y mientras mas lejos de las ventanas que dan al exterior te sientas mas percibes lo que acabo de decir, me encanto visualmente, el hype fue cuando pedí este plato, el sabor un espectáculo, la sangria con la que lo acompañe fue perfecta y el postre una suculencia tan buena que olvide tomarle la foto. Volveré a ir, SI!. Es un lugar al que deben ir así sea una vez, se que se enamorarán.
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