Es un restaurante que vale la pena volver a vivir la experiencia de degustar sus platos de origen Español. Fui con mi esposo y una pareja de amigos. Pedimos las croquetas de mariscos y Jamón Serrano que estaban deliciosas. De plato fuerte pedí pulpo a la gallega y el Solomillo con arroz para compartir. Mis amigos pidieron la milanesa de res y el pulpo al carbón, todo estuvo muy rico. El postre fue Crema Catalana y Tarta Vasca que estuvo espectacular. El Chef vino a nuestra mesa y nos explicó la preparación de cada plato. La atención fue impecable. Definitivamente volveré a ir, super recomendado!!



