Lo primero que notas al llegar es la espléndida decoración y los árboles de cerezo que se encuentran en medio de algunas veces y las paredes con rosas. Para la entrada un clásico Carpaccio con aceite de trufas, este toque hizo que limpiáramos el plato, haciendo la espera del plato fuerte fuese más fácil. Compartimos un trío di pasta y mi favorito fue pepe, como postre un clásico tiramisu, estaba rico y nada empalagoso. Hoy en ambiente tiene 4 estrellas porque habían una comensales que hacían difícil hablar.



