Un restaurante de toda la vida, con un alto estándar de calidad, tanto en las comidas como en la atención al cliente. Todos sus platos son muy ricos, bien ejecutados, servidos en muy buena proporción y con presentación impecable. La nota curiosa es que es el único restaurante que ofrece un acompañamiento inusual: El concolòn. Debo decir que es de los mejores que he comido. El servicio es 5 estrellas; muy pendiente de los comenzales y con una atención muy amable y bastante rápida. Siete Mares nunca defrauda!!!
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