El diseño interior y arquitectónico me gusto mucho, amplios ventanales con mucho verde. A la arquitectura le acompaña el esmero que ponen en la presentación de los platos, con sal sitas que elevan los sabores, colores y le ponen altura a los platos. La carta de traguitos y vinos es amplia, pedimos un tinto de verano que tenia la justa mezcla de dulce, vino y gaseosa. muy refrescante y Justo lo que buscábamos🤯 Nos encanto: 1- Espárragos Trigueros: frescos y crocantes. 2- Langostinos tempura con jamón serrano- Buenísima combinación y textura. 3- Tartar de Atún- con un sabor asiático y todo fresco. 4- Arroz con leche vegano (era el único postre que no tenía gluten ni lácteos) estaba bueno. Nos decepcionó: 1- El carpaccio de solomillo, era tan dulce que empalaga y no era lo que esperaba en este plato que suele tener un toque más salado y con algo de ácido. Volveremos para seguir probando la carta.


