Fui el sábado para brunch con unas amigas, era mi primera vez en el lugar y me encantó. Nuestra mesa lista y esperando por nosotras en un restaurante con look tropical pero colonial si te detienes a mirar la belleza del piso. Hermosa barra y romántico jardín para días frescos, no húmedos. Pedimos casi todo el menú de brunch, un poco overpriced pero los platos valieron la pena. Lo mejor de todo la bottomless mimosas a 18 dólares. Hay 3 sabores y pues probarlas todas. Mi favorito fue el salmón en bagel con poached eggs y los avotoasts. Recomiendo reservar siempre pues no hay muchas mesas.
