empecemos por el restaurante Ake la decoración, o por lo menos a mi me pareció muy particular las lámparas y la forma de círculo hueco de donde salían, lleve a mi esposo para el Día del padre, realmente la atención fue excelente contando que había bastantes personas y personas esperando mesa, nos pasaron rápido, la mesa su atención súper linda, pedimos un desayuno para dos y todo estaba fresco, música y ambiente agradable , los macarrons divinos de verdad que relación precio y calidad excelente y espero con ansias volver a ir

