Muy buena elección para celebrar en familia un cumpleaños de mi papá. Ordenamos, entre otras cosas, wantones de lomo, risottos, chicharrón de calamar, lomo a la parrilla con puré, cebiches. Todo estuvo bastante delicioso. Las porciones bien, aunque esperaba en el fondo un poco más por el precio. Pero en líneas generales, bastante rico. El servicio es muy bueno, muy atento nuestro camarero con las bebidas y la recomendación para el vino. Los tiempos de espera estuvieron bien y el servicio de valet parking es muy útil en la zona. El ambiente es elegante, pero sin ser pretencioso. De noche se disfruta mucho más la pequeña terraza al frente, ya que no se escucha el bullicio infernal que hay por el lugar durante el día. Muy buen restaurante, quedé a gusto en líneas generales. Recomendable.
