Buen ambiente y servicio. una amplia variedad de la cual seleccionar. Seleccionamos para la entrada los edamame, arañitas y láminas de wanton; todos buenos, pero nada del otro mundo. Como plato fuerte pedimos el arroz frito especial, Pato pekin, carne Mongolia y langostinos con sal y pimienta. El pato estuvo muy bueno, con una linda presentación; desafortunadamente la carne Mongolia estaba demasiado dulce. En síntesis, la experiencia fue buena, por lo que probablemente regrese.
1 Me gusta




