la decoración del restaurante muy autentico y acogedor, la atencion de los meseros muy buena, siempre atentos, fuimos a almorzar y nos decidimos por unos linguinis preparados a nuestra gusto con langostinos y aceite de oliva, adicional unos espaguetis con camarones en salsa rosada, los cuales no tenían punto alguno de sal, por lo demás todo bien.
1 Me gusta


