Al llegar fue un poco difícil por el tema que no había estacionamientos, luego al ingresar al restaurante el mismo es muy acogedor, buen ambiente, tranquilo. De entrada pedimos un ceviche frito el cual estaba riquísimo, buen punto de limón y todo súper frescos, al igual que los chicharrones arañitas. Luego pedimos Ají Gallina, corvina inka, pollo nikkei y pulpo a la parrillada y la verdad que nos encantó mucho. Super buena la comida, muy buena la combinación de los sabores, todo estaba fresco, en su punto. Adicional a eso el pisco sour de Maracuya es un deleite, tienen que probarlo. Todo fue excelente, los felicito 10/10 Seguro que volveremos a ir.




