El lugar es amplio para ir en familia o con amigos, brisa agradable por su ubicación. Pedimos unas cervezas para iniciar (de esas con nombres raros para probar algo diferente) y no tenían ninguna de las que pedimos, entonces optamos por jugos naturales de fresa y limonada, al rato apareció otra vez el mesero para indicarnos que tampoco tenían jugo de fresa. ¿Entonces mejor dime que tienes?, provoco decirle, no es la primera vez que me ha pasado (en otros lugares), que uno se antoja de algo del menú y recibes más de dos veces el "no hay", eso quita un poco las ganas. Pasado este episodio, pedimos una parrillada para dos, la cantidad es para dos personas que no coman mucho, si no alguien quedara con hambre. En resumen, ambiente agradable, comida regular, precio regular
